Reflexiones

Published on 20 octubre 2015 | by Pepe Barrascout

Como preparar a un niño, para la muerte de un ser querido

Conozca cómo los niños conciben la muerte en cada etapa de la infancia y cómo ayudarlos a enfrentar esta situación con serenidad.

Como padres, tenemos el deber de enseñar a nuestros hijos, que no todo en la vida son cosas buenas y agradables. Es necesario mostrarles también que existe el sufrimiento, el dolor y la muerte. Para eso, es importante conocer los procesos naturales de un niño, delante de la muerte y las pregunta que él se hace en cada etapa de su infancia.

Las primeras preguntas sobre la muerte, comienzan alrededor de los 4 ó 5 años de edad y resurgen más tarde, con intensidad en la preadolescencia.

Entre 5 y 5 años

El niño comienza a preguntarse sobre la muerte, pero la concibe como algo reversible, como si el muerto hubiese ido de viaje y pudiera volver en cualquier momento. La muerte está relacionada a la dolencia y al dolor. Junto a el miedo delante de la propia muerte, surge la angustia por la muerte y ausencia de los padres, cuando son ellos los fallecidos.

Entre 5 y 8 años

El niño comienza a comprender que la muerte es un estado permanente, que algunas cosas que desaparecen, simplemente no volverán; y se interesa por saber lo que sucede con quien muere. Es una etapa que comienza a personificar la muerte como monstruos o catástrofes naturales.

A partir de los 8 y 9 años

El niño entiende el ciclo de la vida y descubre la obligatoriedad de la muerte, bien como un hecho de que es un proceso irreversible, por lo cual también le pasará. Pueden surgir aquí las preguntas sobre el sentido de la vida y si hubiera una muerte próxima, el temor por el destino de los que sobreviven.

¿Los niños deben participar del velorio, funeral y entierro?

Los psicólogos afirman que es el mismo niño quien debe decidir eso. Si quiere ir, es necesario permitírselo. Pero jamás obligarlo a ir.

Después de la muerte de alguien cercano, es necesario acompañar y observar al niño y sus hábitos: alimentación, sueño, escuela, deseo de estar solo, etc. Si hubieran cambios significativos en estas áreas, es aconsejable consultar con un especialista.

Facilite el luto

Se debe conocer la forma de cómo el niño concibe la muerte en cada etapa de la infancia y usar siempre un lenguaje simple, son maneras de ayudarlo en estas circunstancias. Es recomendable evitar dar explicaciones complicadas o que estimulen fantasías equivocadas sobre la muerte de un familiar, de una mascota, etc.

Algunos consejos

  • No evite hablar de la muerte
  • Incentive al niño a expresar sus sentimientos
  • No diga mentiras ni invente historias sobre la muerte
  • Responda a las preguntas del niño con honestidad
  • No hable más allá del nivel de comprensión del niño.

Niño-Triste


| 20 octubre 2015 | Reflexiones



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