Dones del Espíritu Santo: Piedad

El vicio contrario al don de piedad es la dureza de corazón, que procede de un desordenado amor a sí mismo. El don de la piedad, por el contrario, perfecciona el ejercicio dela caridad, y sacando al hombre de la cárcel de su propio egoísmo, lo orienta continuamente hacia Dios y hacia los hermanos con un amor y una solicitud que tienen modo divino y perfección sobrehumana.

El don de piedad, por obra del Espíritu Santo, perfecciona, pues, en modo sobrehumano el ejercicio de muchas virtudes, especialmente de la justicia y de la caridad: nos lleva a sentirnos verdaderamente hijos de Dios, nos hace celosos para promover su gloria, nos inclina a la benignidad con los hermanos, a la fraternidad, a la paciencia, a la castidad, al perdón de las ofensas y a una servicialidad gratuita y sin límites.

¡Ven Espíritu Santo y llena los corazones de tus fieles!

Dones del Espíritu Santo.

Don de la Sabiduría
Don del Entendimiento
Don de la Fortaleza
Don del Consejo
Don de la Ciencia
Don de la Piedad
Don del Temor de Dios


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