Liturgia

Published on 24 junio 2014 | by Padre Víctor Hugo Villatoro Montenegro

¿Qué importancia tienen las vestimentas litúrgicas?

Quisiera responder a esta pregunta que un día me han hecho y he respondido sin mucho fundamento. Buscando la respuesta he encontrado un dossier muy bueno sobre la liturgia de nuestra Iglesia del cual me he servido para contestar a nuestra interrogante, esperando satisfacer esta curiosidad litúrgica.

Toda persona utiliza un modo de vestir para determinadas actividades y situaciones. No es lo mismo estar en su casa que ir a un acto de graduación. Hay una fuerza pedagógica en la manera en cómo nos vestimos. Una novia, por ejemplo, el día de su boda no se quedará como si fuera a la calle. Hay fuerzas expresivas que se exteriorizan a través de la manera de vestir.

De manera que si en el ámbito civil hay diferencia en las formas de vestir porque anuncian ya sea una función, un oficio, etc también en la celebración cristiana el vestido tiene su importancia, no solo porque obedece leyes psicológicas sino porque obedece al mundo sagrado del misterio “revestirse de Cristo” (Gal 3,26; Rom 13,14).

Un poco de historia

La tradición de la vestimenta la encontramos en los judíos: “cuando se ponía su vestidura de gala y se vestía sus elegantes ornamentos, al subir al santo altar, llenaba de gloria el recinto del santuario” (Ecclo 50,11). En lo principios de la Iglesia, se tenía gran importancia a la vestimenta no sólo de los ministros ordenado sino de todos los fieles que participaban en la Celebración Eucarística; sin embargo a medida que el traje civil fue acortándose se prefirió que para el ministerio litúrgico continuara usándose la túnica clásica. Esto ha quedado relegado con el tiempo en algunos sacramentos: por ejemplo: en el bautismo de los niños su vestidura blanca, en la primera comunión (las niñas) en la boda (las mujeres) con vestidos blancos.

Datos actuales

Hoy en día, la liturgia ha determinado que solo los ministros ordenados tengan vestidura especial: obispo, sacerdote y diácono. Se ha convenido conforme los años favorecer la dignidad de lo que celebramos con el lenguaje simbólico del vestido.

El sentido de la vestimenta en la liturgia

Los vestidos en la liturgia no tienen una finalidad en sí mismo, sino una función pedagógica y simbólica porque:

a-      Distinguen de diversas categorías de ministros

b-      Ayudan al decoro, estética festiva de la celebración (la calle no es igual que la Iglesia)

c-       Ayudan a entender el misterio que celebramos: ser ministro de Cristo.

En resumen: las vestiduras litúrgicas, no son los más importante en la liturgia, ni lo más eficaz en la pastoral, pero sí hay que decir es que estos vestidos son un factor válido en el conjunto y lenguaje de los signos en la celebración. Despreciarlos es empobrecer el lenguaje simbólico de la liturgia.papa-fransisco-roupa

Fuente: Aldazabal, José. Gestos y Símbolos (1989).




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