Reflexiones

Published on 13 febrero 2015 | by Pepe Barrascout

¿Abrazas a tu pareja?

5 recomendaciones muy sencillas para mantener viva esta manifestación de amor.

Cuando un hombre y una mujer comienzan su relación de noviazgo, una de las grandes manifestaciones que juntos se expresan es el abrazo.

Esta manera de demostrar el amor que empieza a fortalecerse entre ellos, se ve reflejada cuando caminan tomados de la mano o abrazados; en los momentos de alegría o tristeza siempre existe el abrazo; al saludarse o despedirse el abrazo es el invitado esencial; en las celebraciones especiales, el abrazo es el mejor regalo que le puedes dar a tu pareja… en fin, en la relación de noviazgo, el protagonista es el abrazo.

Pero, ¿qué pasa cuando las  parejas, después de haber tomado la decisión de casarse y de que haya transcurrido algún tiempo, comienzan a perder esta linda manifestación de cariño y amor? ¿Por qué el abrazo pierde su papel protagónico entre los esposos? ¿Por qué ya no nos abrazamos como antes o no nos tomamos de la mano? ¿Me da vergüenza abrazar a mi pareja?

El abrazo, también llamado forma de expresar los sentimientos más allá de las palabras, es tan importante para el ser humano, que puede curar cualquier enfermedad o mejorar el bienestar emocional  en la persona o en la pareja.

Algunos estudios detallan que las parejas, después de recibir un abrazo, su cuerpo libera una hormona que genera bienestar en las personas llamada oxitocina, enviándole al cerebro sensaciones de comodidad y vinculación innata, por lo que éste actúa como si todo fluyera muy bien, lo cual evita que la pareja sienta necesidad de buscar a alguien más.

Por ello, presentamos cinco recomendaciones muy sencillas que puedes tomar para fortalecer o comenzar a reavivar esta manifestación de cariño y amor con tu pareja:

  1. Cuando te despiertes en la mañana, abraza inmediatamente a tu pareja saludándola y deseándole un feliz día.
  2. Haz tuyo el propósito de caminar juntos tomados de la mano.
  3. Acostúmbrate a saludar o despedirte de tu pareja siempre con un abrazo.
  4. Cuando se genere alguna discusión, no olvides que la mejor manera de reconciliarse es a través de un abrazo.
  5. Reza con tu pareja o familia tomados de la mano.

No es tarde, estamos a tiempo para revivir esta linda manifestación de amor que no cuesta nada y dice más que mil palabras.

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Basado en el texto publicado en Aleteia


| 13 febrero 2015 | Reflexiones



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